Don César: Tradición sanguchera, marraqueta fresca y nostalgia chilena
Tras consolidarse como un ícono de barrio, Don César llegó a MUT para llevar la experiencia de la comida casera al paso a un nuevo estándar de servicio, combinando la calidez de la tradición chilena con la eficiencia de un sistema único.



Ingeniero comercial de profesión y cocinero por pasión, Pablo César dio vida a Don César rescatando la esencia de la clásica fuente de soda chilena y el legado de su abuelo Don César, quien administraba una antigua panadería tradicional en la esquina de Franklin con Santa Rosa. Fue precisamente al lado de esos hornos donde nació la sanguchería en 2019, ofreciendo sándwiches contundentes en marraqueta fresca y recién salida del horno.
Don César es el encuentro entre la clásica fuente de soda chilena y un estándar de servicio superior.

¿Cuál es tu sándwich favorito de la carta?
Uff, está difícil, pero tendría que decir la mechada de pollo N° 7 (con queso crema, soya caramelizada, coleslaw, papas hilo y salsa currywurst). Es una receta propia con la que nos coronamos en The Top Sandwich.

¿Cuál es el infaltable de los clientes?
La mechada N° 1 y cualquier sándwich con harta palta, siempre servidos en marraqueta y acompañados de un consomé de regalo.

¿Cómo nace Don César y de dónde viene la tradición?
Mi abuelo se llamaba César, mi papá, mi bisabuelo y yo también; el nombre es un tributo a ese legado familiar.
El local nace a principios de 2019 en el barrio Franklin. Mi abuelo tenía una panadería histórica en Franklin con Santa Rosa. Él no hacía el pan directamente, pero tenía la mejor marraqueta que he probado en mi vida: crocante por fuera, esponjosa por dentro y hecha a la antigua.
Así es cómo decidí instalarme al lado con cuatro mesitas en la barra para hacer el sándwich más rico de Santiago con esa marraqueta calentita.
¿Cuál es el secreto o la clave para mantener ese sabor tradicional?
Para mí, lo más importante son los buenos ingredientes y, sobre todo, el pan fresco. Cuando nos invitaron a MUT, mi gran preocupación era cómo mantener esa esencia sin estar al lado de la panadería de mi abuelo. Ahí contacté a los creadores de Pan León, quienes tienen el mismo tipo de horno tradicional. Nos abastecemos de marraqueta fresca varias veces al día, así que mantenemos intacto el sello del pan crujiente y recién hecho.
Para mí, lo más importante son los buenos ingredientes y, sobre todo, el pan fresco.

¿Cómo recuerdas los primeros días tras abrir en MUT?

Tengo una anécdota muy buena del primer día. Llegó una mesa de seis personas; tres pidieron en Don César y los otros traían comida de otro lado, entre ellos una empanada. Cuando a uno le sirvieron su sándwich gigante de Don César, el amigo que traía la empanada no lo podía creer. Puso una cara de impacto total que estoy seguro volvió al día siguiente a pedir el suyo.
¿Cómo definirías la propuesta y el sello de Don César?
Es el encuentro entre la clásica fuente de soda chilena y un estándar de servicio superior. Nos preocupamos de cada detalle desde que entras. La música, la atención a la mesa, la botella de agua y la tacita de consomé concentrado de cortesía que te da la bienvenida. Nuestra carta no fue diseñada solo por un chef, sino con la lógica de un sistema de producción eficiente que permite servir sándwiches gourmet, caseros y rápidos.
Además del tamaño y la marraqueta, ¿qué conecta a Don César con la chilenidad?
La chilenidad está en nuestra cultura sanguchera cotidiana, en compartir en torno a una mesa y en sabores entrañables. En la carta encuentras desde los clásicos con palta, tomate y mayo hasta las infaltables chorrillanas. Además, durante todo septiembre celebramos con el clásico terremoto chileno para acompañar la experiencia.

